¿Qué es la red
“Mindfulness, al encuentro del SER”?

Quiero, ante todo, comenzar por aclarar que esta no es una red “para” meditar.
Sí, se utilizará la meditación “Mindfulness” (o Vipassana”) como una herramienta esencial e imprescindible. Pero no es “para” meditar.
Mindfulness nos da la posibilidad de conocer una forma distinta, atípica y potente de meditación, que nos potencia enormemente a encontrar los recursos para ser protagonistas de nuestra vida, además de ayudarnos a vivir más en silencio, escucharnos y profundizar en nuestro Ser.

Entonces:
¿Para qué es?
¿Cuál es la propuesta de esta red?


Esta red es para, en amoroso acompañamiento, ir al encuentro de uno mismo, de nuestro “Ser”.

Que es el “Ser”
El Ser tiene que ver con el reconocimiento de nuestro yo interno y eterno, que va más allá de las creencias que tiene nuestra mente.
El encuentro con nuestro Ser, es la búsqueda del sentido más trascendente de la vida, de nuestro verdadero yo, de nuestra esencia, y de nuestra conexión profunda y sutil con el mundo y la sociedad, es poner nuestra mente a su servicio, al servicio del Amor.
Se relaciona con la consciencia más profunda; con la capacidad de “observar” (sin juzgar ni evaluar) y registrar claramente las emociones, los fenómenos y situaciones que nos rodean, y los valores en base a los cuales actuamos y reaccionamos ante las diferentes situaciones que la vida nos plantea.
Entendiendo que el Amor, es también unidad en la diversidad, la cual deviene de creencias insertadas en nuestra mente, que en absoluto tienen que ver con nuestro sentir más profundo.

La búsqueda de nuestro Ser nos lleva inevitablemente a la pregunta:
¿Quién soy Yo?
-El “Yo” real o el auténtico Ser se expresa y refleja en la “observación” consciente de todo lo que nos rodea (sin juicios ni evaluaciones). Es así que comprobamos que no es ninguno de los cinco sentidos, ni sus percepciones, ni el cuerpo, ni la mente.
-Si no soy nada de eso, lo único que permanece es el “Yo, la “mismidad”, el “Ser” del que “todo Yo” (cuerpo, mente y alma) formo parte, y eso es la Consciencia. Eso soy “Yo”.

La búsqueda y concepción del Ser está íntimamente vinculada con la comprensión de que nuestra esencia está relacionada a una entidad no corpórea, al alma, a la virtud que habita y alienta al cuerpo para obrar. "Alma" significa el principio espiritual en el hombre.

Las personas llamadas “espirituales”, deberían están abocadas a experimentar un sentido profundo de unidad. Llegar a entender y experimentar el hecho de que los seres humanos, en su verdadera esencia, son una sola e indivisible realidad. Comprender que las diversas dimensiones de su Ser: físicas, emocionales, intelectuales y espirituales no son sino aspectos de su unidad fundamental.
Este núcleo se encuentra, al principio, en un estado de potencialidad y se manifiesta sólo si realizamos el esfuerzo honesto de elevarnos a niveles superiores de crecimiento y madurez sirviéndonos de nuestro propio conocimiento, amor y voluntad, a la luz de la sensibilidad y de la revisión de las acciones cotidianas, junto con los valores ideales del Amor.

Desde distintas ópticas y concepciones, al Ser se lo relaciona con:
-Dios (Tomás de Aquino).
-El espíritu autoconsciente (mismidad - Hegel).
-La energía y potencia (Aristóteles).
-La voluntad de poder (Nietzsche).
-Mi esencia (filosofía).
-El uno con el todo, la nada (osho).
-Un engranaje místico (Heidegger).
-La nada (Sartre).Final del formulario
Beneficios de encontrarse con el “Ser”.
Todos tenemos el derecho de vivir, gozar la vida con amor, plenitud, armonía, felicidad y entendimiento.
Pero ¿qué sucede? La mente ha sido programada a través de un “Paradigma” con una visión principalmente materialista del mundo, que niega o relativiza el papel del “sentir” y del idealismo “real”, de tal forma y con tanta profundidad que vivimos en una sociedad en la que “creemos” que es muy importante tener, acumular, lograr “poder”.
Estas ambiciones nos impiden tomar conciencia de lo esencial: el “Ser”.
La verdadera riqueza y abundancia es la que llevamos en nuestro interior y nadie puede robarnos.
Nuestra riqueza interior es la más desconocida para la mayoría de la humanidad, es la que menos cultivamos, la que más olvidamos. Y eso nos lleva a un nivel de austeridad de espíritu que no se puede equilibrar con personas ni con la posesión de cosas externas.
El sufrimiento y la crisis emocional llega cuando no podemos o sabemos estabilizar nuestra vida o encontrarle significado, esperanza, amor, paz, consuelo y fortaleza, o cuando hay un conflicto entre nuestras creencias y lo que sucede en la vida, perjudicando nuestra salud física y mental.
Si no tenemos un sentido de identidad y de propósito que sea profundo y forme parte de nuestro yo más íntimo, formaremos nuestra identidad en función de lo que la sociedad nos ofrece como valioso: nuestras posesiones, los roles que ocupamos, nuestros éxitos materiales, el dinero, el poder, etc., quedando dependientes de las opiniones y juicios sociales basados en ese “paradigma”.

El encuentro con nuestro Ser es de suma importancia e imprescindible para llevar una vida plena y lograr estados de mayor amplitud de consciencia. Incluso la comprensión de nuestra existencia en su totalidad.

Podemos reconocernos como el Ser que está más allá de nuestra mente, de lo que tenemos o de lo que hacemos circunstancialmente. Ello permite tomar consciencia de nuestra dimensión real, activando y/o potenciando nuestros recursos internos y transitando los desafíos normales de la vida con mayor facilidad; ya que el tamaño de las dificultades y obstáculos, es proporcional al no uso de nuestros recursos.

A partir de esta auto-valoración, construimos un sentido de identidad amplio, profundo y poderoso que nos permite tomar decisiones más acertadas y equilibradas.
Nos sirve para facilitar la resolución de problemas y los desafíos de la vida cotidiana, para unir, para eliminar barreras, para sumar, para experimentar estados especiales de bienestar.
Para llegar a una mayor atmósfera de amor, calma, paz, armonía y tranquilidad.
Para detectar, observar y corregir más fácilmente nuestros errores, aprendiendo de los mismos. De esta forma, logramos profundizar nuestra esencia y el bienestar incluso frente al dolor, disminuyendo o evitando el sufrimiento. Superando los miedos y aversiones que condicionan nuestras conductas.
El ejercicio y desarrollo de lo espiritual nos permite comprender que es mucho más importante Ser, que tener.
La conexión con nuestro Ser facilita y permite el silencio mental, que incrementa nuestra atención, concentración, claridad y discernimiento. Comprender nuestros estados, afrontándolos con una actitud positiva.
Con el estado de silencio mental, podemos estar en el foco de la acción, con una observación ampliada de la situación, pero muy ordenados, equilibrados y estables por dentro.



  
¿Cómo lograrlo?
Allí está la propuesta de los círculos de esta red.
Compartiendo grupalmente el reconocimiento y la revisión de las emociones generadas en nuestra mente y de nuestras acciones y reacciones cotidianas a lo largo de la semana.
Asumiendo la responsabilidad de nuestro proceso evolutivo, participando consciente y comprometidamente en él, intensificándolo e iniciando o profundizando así el conocimiento de nosotros mismos, tomando consciencia del Ser, e integrándolo a nuestro cuerpo, sentidos y mente, que en forma creciente responderán así a su demanda.

¿Cómo trabajan los círculos de nuestra red?
Operan durante una hora y media, un día y hora fijos de cada semana.
Cada círculo es facilitado por un coordinador quien, ante todo, gestiona y trabaja con sus propias energías en este camino de encontrarse con el Ser. No es un maestro ni un guía. Es un espíritu encarnado en un cuerpo que, al igual que los componentes del círculo comparte sus sentires y experiencias transitadas cotidianamente durante la semana, evaluando como las ha transitado y distinguiendo si ellas han actuado desde las energías de la mente o desde las del corazón. Justamente a lograr ese discernimiento es que la meditación constituye una herramienta esencial y poderosa para obtener paulatinamente ese estado meditativo de vida.

El coordinador está para acompañar; pero es preciso que sea un sujeto activo en su propio proceso de evolutivo, que movilice al máximo toda la capacidad de autoconocimiento que posee, desde dentro hacia fuera. En sentido estricto: “es mi responsabilidad ser una persona potencialmente activa y protagonista en todo el proceso evolutivo al encuentro de mi ser. Puedo y lo haré”. 

Los círculos no son una clase, se trata de un trabajo grupal solidario y de acompañamiento, de ayuda mutua, para lograr un estado de vida atento, enfocado y consciente, con paz interior y el encuentro con nuestro Ser.
Encuentro de almas vivencial donde solidaria y cooperativamente avanzamos hacia la obtención de una mejor calidad de vida y un mayor nivel de consciencia. En un ámbito armónico, contenedor, de aceptación y respeto, nos acompañamos con afecto y compartimos el proceso de evolución espiritual.
Dejamos fuera de juego la actitud crítica, el juicio racional y los consejos, dando vida a un alma grupal y generando un nido propicio para la escucha emocional y empática, lo que nos permite compartir lo que pensamos, sentimos y actuamos en el “Aquí y ahora” de nuestra cotidianeidad, integrándolas a nuestro aprendizaje. Con la intención focalizada en el crecimiento y fortalecimiento tanto individual, como grupal.

¿Qué herramienta utilizamos?: 
Mindfulness (Meditación Vipassana grupal con Mantras). 


Mindfulness (meditación de consciencia plena) es una técnica que consiste en centrarse en el momento actual, en las propias sensaciones y percepciones internas, en la capacidad de “observar” desde el Ser, tratándose de una práctica capaz de influir con muchísima potencia de manera positiva en la salud, en especial en la reducción de la ansiedad emocional.

Quién puede participar de los círculos de la red: Todos aquellos que sientan el llamado del alma y deseen ir al encuentro de sí mismos, de su Ser.

Quién puede organizar y coordinar un círculo: Si quieres unirte a esta Red abriendo un círculo virtual de “Mindfulness, al encuentro del Ser”, escríbenos un email indicando tu nombre y apellido, ciudad, país donde resides y que te motiva a crear este círculo a: reddemindfulness@agartam.com
Para poder abrir un círculo de esta red, es condición haber participado en al menos tres reuniones consecutivas del círculo central.

El círculo central de la red opera bajo la plataforma Zoom, los días martes a las 10.30 hs de Buenos Aires, Argentina (Zona horaria: UTC-3) y es coordinado por el coordinador de la red: Jorge Cohen.
Si deseas informarte y/o participar de este círculo, por favor envía un e-mail a: circulocentralmindfulness@agartam.com

Para conocer las diferencias de zonas horarias:

Conversor horario:



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